Turismo en Bielorrusia
Bielorrusia se caracteriza por poseer en igual medida belleza natural y riqueza cultural. Para apreciar sus paisajes y vida salvaje, se debe visitar: el Parque Nacional Belovezhskaya Pushcha, donde —entre más de 60 especies animales y 900 especies vegetales— se encuentra el bisonte salvaje europeo, símbolo de Bielorrusia; las reservas Belavezha Wood (osos, lobos) y Berezinsky (bosques de pinos, ríos y pantanos), la última de las cuales es una biosfera protegida por las Naciones Unidas. Para
disfrutar de su cultura, se debe visitar: Minsk, la ciudad capital, a orillas del río Svisloch, con numerosos museos y catedrales y el bellísimo lago Minsk; las villas ubicadas alrededor de Minsk (Raubichi, Logoysk, Krasnoe y Molodechno); la villa Zhirovitsa, donde se encuentra el hermoso Monasterio de la Asunción, del siglo XV; la pequeña ciudad de Mir, con un cementerio judío y un castillo (el Castillo Mir) declarado "Patrimonio de la Humanidad" por la UNESCO; la histórica villa de Nesvizh,
con antiguas construcciones en excelente estado de conservación; la ciudad de Vítebsk, lugar de nacimiento de Marc Chagall; Polotsk, la más vieja de las ciudades bielorrusas, centro de la cristiandad y donde se encuentra la Iglesia de Santa Sofía (siglo XI); Brest, el destino turístico más popular, donde se halla el Fuerte Brest —cuya historia se remonta al siglo XIII— y dos imponentes torres (Belaya y Kamenets); Pinsk, ciudad donde abundan los monumentos históricos y las
construcciones antiguas; y la ciudad de Grodno (Hrodna), con su Museo de Historia de las Religiones, la Iglesia Kalozh y los castillos Stari Zamak y Novi Zamak.
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