Turismo en Israel
Israel es un destino de primer nivel para el turismo histórico-religioso. En Israel el viajero puede visitar: la ciudad de Acre (Akko, Akka o San Juan de Acre), fundada durante el segundo milenio antes de Cristo, en la que merecen visitarse La Sala de los Caballeros Cruzados (del siglo XII), la Gran Mezquita y La Fortaleza (del siglo XVIII); la ciudad de Jaifa (Haifa), con el Monte Carmelo, el Parque Carmelo (que se llena de flores en primavera), y los Jardines del Centro Mundial de la Fe Bahai; el Lago
de Galilea (conocido como Mar de Galilea), donde se pueden realizar paseos en réplicas de los barcos del tiempo de Jesús; las playas de la ciudad de Nahariya, sobre el Mediterráneo; la Basílica de la Anunciación, en la ciudad de Nazareth; la basílica franciscana del Monte Tabor (lugar en el que, según la tradición, tuvo lugar la transfiguración de Jesús); la ciudad de Tiberíades, con sus termas y la tumba de Maimónides; los restos de la casa de San Pedro en Cafarnaún, al norte del Mar de
Galilea; la ciudad de Cesarea, con sus ruinas de gran valor histórico (la ciudad amurallada, el acueducto, el teatro, el estadio, los restos de una sinagoga); la ciudad de Jerusalén, con el Muro de los Lamentos, el Camino de la Cruz recorrido por Jesús antes de su muerte, la Iglesia del Santo Sepulcro, el Monte de los Olivos y el Domo de la Roca o Mezquita de Omar (tercer lugar sagrado del Islam); el Mar Muerto, con sus aguas densas por la alta concentración de sales; el oasis de Ein Gedi, a
orillas del Mar Muerto; las ruinas de Massada y de Qumrán; la sureña ciudad de Beersheva; y la ciudad balnearia de Eilat, a orillas del Mar Rojo.
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