Turismo en Senegal
Envolviendo al territorio de Gambia, entre el desierto del Sáhara, la selva tropical, y el océano Atlántico, se encuentra Senegal. En este país —cuyas elegantes mujeres se distinguen por el buen gusto para diseñar ropa y combinar colores—, el viajero podrá visitar: la isla de Gorée, desde la que se embarcaba a los esclavos en dirección a América, con la Casa de los Esclavos (convertida hoy en museo), el Museo Histórico (en el antiguo Fuerte de Gorée), el Museo del Mar y el Museo de la Mujer; la
ciudad de Saint-Louis (antigua capital del país), fundada en 1659 sobre una isla en la desembocadura del río Senegal y que hoy se extiende hacia la "Langue de Barbarie" (franja de tierra que penetra el océano Atlántico) y hacia el continente; el parque de Yuyel (Djoudjel), 60 kilómetros al norte de Saint-Louis, un verdadero paraíso para quienes disfrutan del avistaje de aves; el lago Retba o lago Rosa, ubicado al noreste de Dakar, rodeado de dunas, a no mucha distancia del océano, cuyas aguas
cambian de color según cómo reciban los rayos del sol; el Parque Nacional del Niokolo-Koba, que conserva y protege gran parte de la biodiversidad propia de la sabana del oeste africano (leones, leopardos, elefantes, antílopes, búfalos, hipopótamos, cocodrilos); y la ciudad de Dakar (Dacar o Dahar), con el Palacio Presidencial de la República, el Museo de Arte Africano (IFAN), la Plaza de la Independencia, la Gran Mezquita y el Faro de Les Mamelles, el más poderoso de África.
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